miércoles, 18 de febrero de 2015

Ecología


Para nosotros, la tierra es un bien preciado que hay que cuidar y respetar. Las bondades de la naturaleza, junto con el trabajo dedicado, profesional y consciente, nos permiten producir la calidad de vinos de la que estamos orgullosos. Por esta razón, además de utilizar agua de deshielo para regar nuestros viñedos, mantenemos el más severo tratamiento de nuestros efluentes industriales. Como Mendoza posee un clima semi-seco, las lluvias son generalmente escasas. Esto requiere que los viñedos sean irrigados por una compleja red de canales que distribuyen el agua de los deshielos cordilleranos. Ríos de régimen irregular se forman y se desplazan entre los viñedos y sus crecidas son captadas y almacenadas por embalses y otras obras hidráulicas. Los piletones de riego son otra variante para solucionar el faltante de agua en la región



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